Capítulo 2: Desconcertante
No necesariamente un mal día significa un final triste o macabro, creo que es justamente lo contrario. Uno necesita compensar su realidad evadiéndose a un mundo de fantasía donde compensar el Ying del Yang.
Espera, espera.. según mi teoría… un padre al que le van bien las cosas en el trabajo, se lleva a su mujer a cenar fuera y todo va de maravilla y se lo pasan genial, vuelve a casa y para compensar su felicidad le cuenta un cuento a su hijo donde a pinocho se le queda la nariz atrapada en un paso a nivel mientras se acerca el expreso de las 12 a 189 km/h?.
En fin.. tan sólo advertir que este segundo capítulo lo escribo cansado, cabreado, desilusionado y muerto de sueño cuando el reloj se acerca a la 1 de la madrugada. No se como afectará eso al modo en que cuente las cosas…
El tardó unos segundos en reaccionar..- Jajaja no me extraña.. con lo que soltaste anoche es como si no hubieras cenado nada.. para mi que devolviste hasta el desayuno - al ver que yo seguía callado continuó.. - Si buscas tu ropa la puse a lavar, quedó un poco.. sucia. Si aún no está seca del todo puedes ponerte algo mío, creo que tenemos tallas parecidas -.
- Sinceramente - dije yo, - no se quién eres, no se donde estoy y no recuerdo que pasó anoche… Nunca me ha pasado algo así.. bueno no recordar una noche sí… y quién no jeje, pero despertar en un sitio que no conozco con alguien a quién no recuerdo.. es que no sabría decirte ni en que parte de Barcelona estamos -
- Barcelona? - preguntó él, - estamos en Madrid, cerca de la Plaza del Sol.. en serio no recuerdas como viniste hasta aquí? -
El vértigo se apoderó otra vez de mi y mi cara se volvió un poema. Entonces vi como se empezaba a reír y dijo - Tranquilo hombre jejeje, estamos en Barcelona… Ayer nos conocimos en Salvation, tu ibas con tus amigos y nada, empezamos a charlar.. entonces aún decías frases con sentido y vamos, que me reí un montón contigo. Más tarde te empezaste a encontrar mal.. salimos fuera y soltaste todo en un árbol -.
- Vale, empiezo a recordar -, imágenes borrosas venían a mi cabeza…
- Recuerdo estar hablando contigo.. en las escaleras y luego recuerdo estar sentado junto al árbol sí.. pero no recuerdo más -.
- Tus amigos iban algo borrachos, de hecho yo también.. pero ellos querían llevarte a casa y viéndote como estabas decidí llevarte a la mía ya que vivo cerca de ahí. Pero tranquilo que no ha pasado nada en esta habitación eh? Aunque con el alcohol que llevabas en sangre… ni que hubiéramos querido jejeje. Siento si me tomé muchas confianzas. -
- No, no al contrario! - dije sonriéndole. - Muchas gracias por todo. Ya les vale a mis amigos.. igual que eres un chico simpático y agradable podrías haber sido un maníaco-asesino jijiji, tendré que ponerle otra vela a la diosa fortuna. Por cierto.. supongo que nos presentamos anoche pero.. como te llamas?-
De repente se oyeron unos pasos que se acercaban a la habitación. Se detuvieron delante de la puerta al mismo instante en el que el pomo de la puerta empezó a girar.. pero antes de que abrieran la puerta una chica gritó - Ana! No entres que está con un chico jajaja -. El pomo volvió de un golpe brusco a su posición inicial y los pasos se alejaron, esta vez a un ritmo más rápido.
- Son mis compañeras de piso.. tranquilo jejeje. Me llamo Àlex, yo si recuerdo tu nombre.. y algunas cosillas más que me contaste -.
- Cosas de borrachos.. sin duda - me apresuré a decir. Ahora veía la situación más o menos normalizada y me empecé a fijar en él.. era muy guapo y parecía muy majo, además tenía sentido del humor. Qué opinión se estaría haciendo él de mi?
- Voy a ver como está tu ropa y a hablar con las dos marujas.. que se estarán haciendo su película ya - dijo Àlex mientras se ponía una camiseta.
- Ok, aprovecharé para llamar a casa antes de que mi madre me de por muerto y me desherede -. El soltó una carcajada y se fue de la habitación. Cogí el teléfono y llamé a casa..
- Nde estás?! - dijo mi madre muy alarmada y alterada…De los nervios empezó a hablar antes de apretar el botón de descolgar.
- Tranquila Mamá, estoy bién.. siento no haberte podido llamar antes, te cuento -. Normalmente suelo pensar las trolas y sus variantes antes de soltarlas pero esta vez no había tiempo.. así que me lo inventé sobre la marcha, aunque el arte improvisativo no es lo mío, yo soy frío y calculador.
- Verás, ayer al final nos quedamos en casa de un amigo de la Uni y a las 6 o así me quedé dormido en el sofá y no me quisieron despertar -.
- Pero no has oído mis llamadas y mensajes?! - dijo ella, aún bastante alterada.
- Pues.. supongo que tenía el móvil en silencio.. tampoco pasa nada eh? -
- Sí pasa sí.. que me tenías muy preocupada.. no te cuesta nada llamar… todo bien por eso? -. Para mi madre en cuanto algo se sale de lo planeado significa que ha ido mal.. a su modo de ver, improvisar y desgracia son términos sinónimos.
- Sí, todo bien, tranquila.. -.
- Vendrás a comer? He preparado arroz con verduras aunque con lo nerviosa que me he puesto igual no me ha salido bueno.. -, otra de las características de mi madre.. hacerme sentir culpable de cualquier cosa, se le da muy bien.
- Sí, a las 2 y media o así estaré en casa -. De repente entró Àlex, llevaba una bandeja con dos tazas de café con leche y cruasanes. - Bueno espera, no vendré Mamá, luego te cuento vale? -, mientras Àlex se sentó en la cama.
- Como quieras… pero todo bien seguro? - insistió una vez más.
Le dije que sí y me despedí, luego me senté en la cama junto a Àlex, creo que con mi mirada ya supo como le agradecía ese gesto. – Te pediría que me dieras un pellizco para comprobar que no estoy soñando.. pero con este dolor de cabeza no cabe lugar a dudas jejeje, muchísimas gracias por todo Àlex…. Te puedo invitar a comer a un restaurante? Conozco uno francés muy bueno por aquí cerca.. así te puedo devolver el favor y de paso conoces a mi versión no-etílica -.
- Pues me gustaría comer contigo pero hoy tengo una comida familiar, viene mi prima de León y no puedo librarme.. lo siento. Por cierto, la ropa está seca ya, algo arrugada pero… no me llevo bien con la plancha jejeje. -
- La familia es la familia, pero queda pendiente otro día ok? - mi plan se había ido al garete, me veía comiendo en un mc-auto…
- Claro que si! Y si quieres quedarte a comer con las dos marujas ningún problema eh? Ellas encantadas.. te bombardearán a preguntas eso sí.. – y siguió diciendo – En frente de la habitación tienes el baño por si quieres darte una ducha -
Desayunamos y estuvimos hablando un rato más sobre la accidentada noche, luego cogí mi ropa y entré en el baño. Éste era extrañamente moderno, sobretodo teniendo en cuenta que la parte del piso que había visto parecía de los años 50. Me duché y me puse la arrugada ropa que aún estaba algo húmeda y olía a detergente barato.
Tras salir del baño nos fuimos a la cocina y me presentó a Ana y a Marta, sus compañeras de piso. Dijo que era un amigo suyo y que si me podía quedar a comer con ellas. Yo dije que no.. dos veces.. pero insistieron tanto que al final me quedé. Estuvimos los cuatro hablando en el comedor y a las 2 Àlex se fue a su comida familiar.
Me quedé solo con las dos chicas y nos fuimos a la cocina a preparar algo de comer, yo me senté en un taburete bastante bajo que resultaba más incómodo de lo que ya me pareció a simple vista. Tenía la misma altura que una silla lo que resultaba muy incómodo al no tener respaldo donde apoyar la espalda.
- Así que eres un amigo de Àlex no?- dijo Ana mientras sacaba una bandeja de la nevera.
-Bueno..- dije yo sin poder terminar la frase.
- Si bueno ya conocemos los “amigos” de Àlex jajaja pero hay algo serio entre vosotros? Por que Àlex casi nunca se trae un chico a casa si no hay algo especial.. – me interrumpió Marta mientras rebuscaba en un cajón.
- Entre Àlex y yo no ha pasado nada.. somos sólo amigos – me puse algo nervioso y no paraba de mirar el reloj. Cuando estábamos los cuatro no habían hecho ninguna pregunta acerca de la relación entre Àlex y yo, sin embargo ahora la banal conversación se había convertido en un interrogatorio.
- Pero a ver, tu eres Gay, no?- soltó Ana mientras se apoyaba en la mesa que nos separaba.
- Bueno sí.. más o menos- dije yo sin darle mayor importancia.
- Como que más o menos? Te van las dos cosas entonces? – dijo Ana. Se acercó a mí y se sentó en mis muslos, de cara a mi y mirándome fijamente. Era una chica guapa y muy atractiva. Me puse muy nervioso.. la mañana ya había sido suficientemente surrealista como para tener que aguantar esto.
Ana acercó su cara a pocos centímetros de la mía, me miró a los labios y pasó sus brazos por mi nuca al tiempo que decía.. – Así que si me acerco un poquitín más sentirías algo?-. Fue entonces cuando me besó, yo retiré un poco la cabeza para terminar el beso y me quedé mirandola.
No pude decir nada, me quedé en blanco, helado. Marta miraba de reojo la escena mientras cocinaba, intentando hacer ver que no le importaba lo más mínimo lo que estaba ocurriendo. Sin embargo pude ver como apretó con fuerza la cuchara de madera hasta que su mano se enrojeció.
- Me tengo que ir – dije mientras me levantaba del taburete.
- Pero no seas así.. quédate a comer, me portaré bien jejeje – dijo Ana.
Marta no me miró a la cara en ningún momento, ella seguía con la mirada fija en la olla y apretando cada vez más la cuchara de madera. El rojo de su mano se fue extendiendo por todo su cuerpo, parecía nerviosa y molesta.
- No, lo siento.. gracias por todo, hasta luego - dije yo.
Sin dejar tiempo a que Ana contestara, me di la vuelta y salí de la cocina, cogí mis cosas y me fui del piso . Bajé por las escaleras corriendo y sin mirar atrás, huyendo. En cuanto crucé la puerta del portal me di cuenta de que estaba en camiseta corta en pleno mes de diciembre. Mi chaqueta seguía en ese piso pero ni se me pasó por la cabeza subir a por ella. Cogí el metro y me fui directo a casa.
En cuanto llegué me tumbé en la cama a pensar en todo lo que había pasado.. todo escapaba de mi comprensión. Se habrían reído de mi? Era todo un montaje? Sabía Àlex que Ana se me lanzaría encima? Mientras intentaba hallar respuesta a esas preguntas me quedé dormido…

5 comentarios:
Yo te leo lo que vas escribiendo, pero me surgen dos grandes dudas...
¿Esto, es real?
¿De verdad existe gente así en Salvation? :-O
No sé si llegarás a responder, pero bueno.
Eys...
Sin mas, me gusta como escribes, espero sigan surgiendo por ahi algunos capitulos mas.
-Solitude Aeternus
Gracias por los comments!! esta semana intentaré sacar el 3ero... ^^
Mucha gente me ha preguntado si esto es real o no.. en la 3era entrada aclararé este aspecto (en parte jeje).
En salva, arena y similares abunda lo que abunda.. pero en fin siempre hay excepciones: un abuelo barrigudo de 60 tacos, una draqueen de 2 metros 30 cm y porke no.. algún ke otro tio decente jejeje
saluten
Bueno, que sepas que odio poner comentarios, es más en mi blog lo tengo prohibido, menos un par que me hicieron mucha gracia... Al grano... Me encanta como escribes, en serio, lo comparo con lo que a veces escribo yo y me hace ver lo cutre que soy... La historia está genial, es más, me la he leido del tirón mientras que el sonido del MSN sonaba indicando que la gente hablaba.
No tardes mucho en escribir el tercer capítulo, que estoy (estamos) deseando leerlo^^
Saludos
muy bueno tu blog.
en mi caso soy GAY (Creo) y lo escribo en mi blog y me gustaria tu opinion
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