sábado 31 de marzo de 2007

Capítulo 3: La Mala Vita


**Garantizamos que durante la realización de las fotografías ningún vegetal ha sido maltratado física o psicológicamente (agradecimientos a Carlos por el montaje de colores.., y no, no es el Carlos del Carlos-brounch xD).


Antes de nada agradecer todos los comentarios que he recibido sobre este blog, tanto los comentarios que me habéis dejado aquí como los mensajes que me enviáis por bkl, sobretodos aquellos críticos con mis escritos, toda crítica (constructiva) es más que bienvenida :-)


Al menos 10 personas me habéis preguntado si esta es una historia real o bien si es todo ficticio. Prefiero que sea algo que quede como incógnita. Quizá es todo ficticio, quizá es todo real, o bien quizá es una mezcla de ambas cosas...



Capítulo 3: La Mala Vita

“Como si fuéramos unos animales, en cualquier parte con un plástico nos vale, que estamos solos y no hay nada que nos pare, nada que nos separe!” (“Animales” de Pereza).


Al móvil le dio tiempo de repetir el estribillo de Animales un par de veces más antes de que Rube dejara de insistir y colgara. Yo sabía que la llamada era suya porque es el único al que le tengo puesto esta canción como timbre. Pese a que no reaccioné a tiempo para contestar la llamada, ya me había despertado y estaba ya plenamente consciente y tumbado en mi cama.


Serían las nueve de la noche, me había pasado la tarde durmiendo. Tenía la mente muy nublada y no podía pensar en nada concreto. La oscuridad de la noche había invadido por completo la habitación y se había apoderado también de mi interior. Me levanté, fui al baño, me lavé la cara y ventilé la habitación. De esa forma conseguí vencer esa sensación de desamparo que uno tiene cuando lleva tal desfase horario.


Poco a poco fui recordando la historia con Àlex y sus compañeras de piso.. todo parecía ya lejano, aunque apenas habían pasado 8 horas. Miré en la agenda del móvil, pero no vi el número de Àlex. No me acordé de pedírselo por la mañana, aunque pensaba que quizá lo tendría de la noche anterior. Pero en la agenda tan sólo había un Àlex y se trataba de otra persona. Igual era mejor así.. aunque la indiferencia que sentí en ese momento no contemplaba que mi chaqueta seguía en casa de Àlex, me había olvidado por completo.


De repente volvió a sonar la canción de Pereza, aunque esta vez al móvil no le dio tiempo ni de cantar media estrofa.


- Hola Rube, estaba durmiendo y por eso no te lo he cogido antes.. que hay? – dije con voz de recién-levantado.

- Como que qué hay? Tío! Estamos todos en casa de Sandra.. preparando la cena o intentándolo al menos.. -

- Joder! Es verdad.. hoy es sábado. Me visto y vengo en media hora vale? Lo siento pero el viernes noche ha sido algo.. caótico – En ese momento se me hizo una montaña tener que ir a esa cena.

- Caótico? Algún día nos tendrás que contar que haces los viernes noche.. miedo me das..

– Nada ya sabes.. salir por ahí.. en fin ahora vengo, tengo que traer algo? -

- Puesss, he calculado mal el desinhibidor de mentes y vamos algo cortos.. -

- Ok pues me paso por el badulaque y traigo una de absolut, hasta ahora feo – colgué y me fui rápido a la ducha.


Con cada persona uno tiene su peculiar vocabulario.. “deshinibidor de mentes” viene a ser alcohol (vodka) y badulaque viene a ser Opencor o tiendas similares.. de esas que abren hasta las tantas.


Esa noche había quedado con los amigos de la Uni para cenar y montarnos una fiesta en el piso de Sandra. Sandra era de Bilbao, había venido a Barcelona a estudiar y tenía su piso propio.. un ático en el Eixample de unos 120 m2, decorado con todos los muebles fashions que os podáis imaginar.


Lo que más me gustaba a mi eran las sillas del comedor, en vez de sentarte tenías que estar como arrodillado, pero resultaban extrañamente cómodas. Según me contó Sandra, te ponen en la mejor posición para facilitar la digestión. Cuando nos ponemos a beber solemos hacer apuestas a ver quién aguanta más en la silla sin caerse.. al final terminamos todos sentados en la alfombra.


Con ese piso supongo que sus padres tendrían mucho dinero, aunque nunca nos hablaba de ellos. Ni tan siquiera Eli, su mejor amiga, sabía nada de su familia ni de su vida en Santander.


Los viernes suelo salir con el grupo de amigos gays, no me gusta clasificar a mis amistades pero en este caso no tengo alternativa. Los sábados noche suelo estar con los amigos de la Uni. Éstos no sabían nada de mi creciente gusto por los chicos, a excepción de Ana que por sucesos que no vienen al caso se lo tuve que decir, aunque reaccionó muy bien y no me arrepentí en absoluto de ello.


Me vestí, cogí la moto y me fui al hipercor. Compré un par de botellas de vodka y me dirigí al piso de Sandra. No hay nada que me moleste más que tener que llevar botellas en la moto. Al chocar entre ellas producen un odioso sonido que, además de martillearme la cabeza, atrae las miradas de todo transeúnte en un radio de 50 m.


Cuando llegué al piso, ahí estaban todos: Sandra, Eli, Ana, Rube, Carlos y… quién era ese? Había un chico extremadamente guapo, vestido con una camisa blanca en plan ibicenco. Me lo presentaron, se llamaba Julio y era un amigo de Ana. Ésta me lanzó una sonrisa como queriéndome decir algo.. aunque no entendía muy bien el que.. Ana siempre está lanzando miraditas y sonrisitas por doquier, pero nunca logro interpretar que significan.


Nos sentamos a la mesa y empezamos a hablar sobre varios temas. Empezamos hablando de los exámenes y terminamos hablando de si alguna vez habíamos hecho un trío. Es lo que más me gusta de las conversaciones.. como se va pasando de un tema a otro sin cortar el hilo conductor. Finalmente me tocó a mi ser el centro de la conversación.


- Dónde fuiste ayer? Por teléfono me has dicho que la noche fue algo mal no? – dijo Rube al tiempo que todo el mundo fijaba la mirada en mi.


Antes de contestar miré a mi alrededor, todos esperaban que les dijera al fin qué hacía los viernes por la noche.. Pues nada, salí por el centro y bueno… no es que fuera mal la noche, pero fue algo rara. –


El interrogatorio iba a continuar, pero de repente Sandra apareció con un molde transparente que contenía una masa amarillenta repleta de bolitas marrones.


- Ale, aquí está la cena, se que tiene un aspecto algo horrible pero las culpas se las echáis a Carlos por que la receta es suya - dijo Sandra mientras dejaba la bandeja en medio de la mesa.


Creo que los estómagos de todos los presentes se removieron al ver ese pastel de carne con queso y bechamel. Yo retomé la conversación y la desvié hacia Julio, preguntándole qué estaba estudiando y de que se conocían Ana y él.


Parecía un chico muy majo, nos dijo que conocía a Ana del instituto y que por razones familiares se tubo que marchar dos años a Madrid. Había vuelto hacía un par de meses y estaba algo descolocado.. y Ana lo había invitado a la cena.


- Bueno, te toca a ti servir Adarak. Si pudiste cortar el pollo requemado del otro día, esa… cosa no te supondrá ningún desafío - me dijo Carlos al tiempo que me daba la pala de servir.

- Si hay que ponerle nombre a esta cosa.. yo voto por ponerle Carlos-brounch – dije yo mientras todos asentían al tiempo que se reían a carcajada limpia.


Introduje un cuchillo dentro de la bandeja intentando cortar un trozo de esa masa amorfa. Si el aspecto ya era horrible, la textura no dejaba lugar a dudas del fracaso culinario ocurrido en la cocina de Sandra. Había trozos quemados, trozos de queso fundido, trozos con queso crudo y un líquido blanco al fondo.


Cuando saqué un trozo y lo puse en el plato, Sandra dijo Sabéis, el otro día vi un reportaje sobre las liposucciones y cuando estaban pinchando el muslo de una mujer para sacarle la grasa, tenía un aspecto muy similar a esto –. Tras ese comentario me ofrecí para preparar una ensalada y le dimos el Carlos-brounch al perro de Sandra.


Mientras estaba preparando la ensalada el móvil sonó, en la pantalla aparecía una llamada entrante de “Leex”. Deduje que se trataba de Àlex, no suelo llevarme bien con el teclado del móvil cuando voy alcoholizado.


- Hola? – dije yo como si no supiera de quién se trataba..

- Buenas, soy Àlex.. lo siento-


Me quedé desencajado.. ¿lo siento? Tardé unos segundos en reaccionar


- La verdad Àlex.. ha sido todo muy surrealista, yo siento haberme marchado sin avisar pero.. No me dejó terminar la frase No, no, cuando llegué a casa me contaron lo que te hicieron.. a Ana se le va mucho la olla. Aunque esta vez la vi arrepentida, supongo que vio que me importabas -

- La verdad.. lo que me hizo marchar corriendo de tu casa no fue lo que hizo Ana.. sino por como reaccionó Marta.. creo que le molestó más a ella que a mi –

- Sí.. es una historia larga.. aún así perdona otra vez, no debí dejarte sólo con esas pájaras. Oye, te puedo invitar a cenar esta noche? Es un poco tarde y supongo que tendrás tus planes pero.. por preguntar que no quede. – preguntó Àlex.


Yo tenía el móvil cogido entre el hombro y la mejilla, de mientras iba cortando los tomates. Me di cuenta de que llevaba ya 5 minutos torturando al mismo tomate cuando me corté el dedo y solté un “Ay!”


- Hola? – dijo él.

- Si perdona es que.. bueno nada, que sí, que tengo ganas de verte y me va bien ir a cenar ahora -


Nos despedimos y quedamos en el centro de Barcelona. Cuando me di la vuelta vi a Eli apoyada en la puerta, supuse que había escuchado toda mi conversación..


- Àlex? Cena? preguntó ella esperando a que le aclarase la conversación.

- Ven conmigo – le dije. Solté el masacrado tomate, me lavé las manos y nos fuimos al comedor. Me quedé de pie junto a la mesa, todos me miraron y se hizo un silencio, algo incómodo.


- Veréis.. es que.. yo juego a los dos lados –. Creo que en ese momento solo Eli y Ana sabían de lo que estaba hablando.

- Uala, así que haces tríos? – dijo Rube.

- No, no va por aquí la cosa.. es que.. soy gay, vale? Y ahora siento tener que dejaros pero he quedado con un chico que conocí ayer.. es todo muy raro, lo se. – Cada uno reaccionó a su manera, con la cara que pusieron yo ya sabía más o menos lo que me iban a decir.

- Pues.. bien no? Vamos nunca lo habría dicho de ti pero.. es verdad que siempre me estás mirando el culo– dijo Rube entre risas. Sabía que él iba a reaccionar bien, nos conocimos cuando empezamos la Uni y desde el primer momento lo vi como a una persona muy abierta y sin perjuicios.


Julio, en cambio, puso una cara de total indiferencia como si eso no fuera con él o como si ya supiera lo mío. Sólo forzó una cara de sorpresa cuando Rube lo miró y le hizo algún comentario.


Ana, quién ya sabía lo mío, puso la peor cara de todas. Estaba como enfadada, no me miraba a la cara.


- Entonces.. todos estos años has estado fingiendo? Todo lo que hemos vivido ha sido falso? La primera revista porno a los doce años, las primeras chicas a los 14, todo era fingido? – De Carlos era normal esperar una reacción así. Era un amigo de toda la vida, nos conocíamos desde los 3 añitos y prácticamente él sabía más de mí que yo mismo.

- No Carlos, he pasado momentos difíciles y de mucha confusión en mi vida. Aún así todo lo que he vivido a sido por que quería vivirlo. Cuando estaba con una chica es por que me apetecía estar con ella. Ahora podría decir que soy bisexual, aunque últimamente he estado con chicos, quizá soy gay no se.. no quiero plantearme mi orientación sexual, suficientes años me he amargado ya con ese tema.
A los amigos siempre os he visto como amigos, igual que a mis amigas, por favor no mezcles las cosas Carlos.. –

- Y entonces.. los viernes por la noche? – preguntó Eli.

- Pues suelo salir por el ambiente con amigos que he hecho ahí o igual tengo alguna cita. Es mi día gay – dije yo al tiempo que solté una risa, algo forzada.

- Qué guay! Pues ya me estás llevando un día contigo – dijo Eli.


Las preguntas siguieron un buen rato, hasta que al final conseguí que entendieran mi situación. Todos terminaron con una sonrisa en la boca a excepción de Ana.


Me fui a la habitación de invitados a por mi chaqueta cuando Ana apareció por detrás, no dijo nada.


- Ana, de veras que no entiendo tu reacción.. pensaba que tu, más que nadie, me apoyarías si decidía salir del armario y más bien ha sido lo contrario. –

- Sabes quién es Julio en realidad? Es un amigo mío, es gay y lo había traído aquí para que os conocierais. Le he dicho que.. bueno, que creía que os podríais llevar muy bien y vienes tu y anuncias por todo lo alto que has quedado con un chico.–

- Vale, ya entiendo muchas cosas... Pero como querías que lo supiera? Y no me digas que por las miraditas que me lanzabas, sabes perfectamente que la comunicación facial no funciona entre nosotros.. o hace falta que te recuerde lo que pasó con Laura?-

- Jajaja anda tonto.. ven aquí y dame un abrazo- En ese momento se me escapó una lágrima.. todo había ido muy deprisa, no estoy acostumbrado a los giros bruscos en mi vida y estas últimas horas habían sido como una carretera de costa. Supongo que necesitaba desahogarme un poco.


Me fui despidiendo de todos entre risas y comentarios sobre mi cita. Cuando me despedí de Julio, me lo quedé mirando fijamente unos segundos. Él también me miró.. fue una sensación rara pero agradable, reconfortante, no sabría decir por qué.


Subí a la moto y me dirigí al lugar donde había quedado con Àlex. Mientras bajaba por balmes street me preguntaba cómo iría la cena, cómo tenía que actuar con él y cómo acabaría la noche.

viernes 23 de marzo de 2007

Capítulo 2: Desconcertante

Capítulo 2: Desconcertante




Supongo que el estado de ánimo condiciona mucho como uno cuenta una (su) historia. Un padre cuenta de modo distinto el cuento a su hijo según como le hayan ido las cosas ese día. Caperucita puede casarse con el lobo y vivir feliz en su barrio residencial de clase media o bien puede morir degollada en el bosque por el cazador y sus amiguetes.

No necesariamente un mal día significa un final triste o macabro, creo que es justamente lo contrario. Uno necesita compensar su realidad evadiéndose a un mundo de fantasía donde compensar el Ying del Yang.

Espera, espera.. según mi teoría… un padre al que le van bien las cosas en el trabajo, se lleva a su mujer a cenar fuera y todo va de maravilla y se lo pasan genial, vuelve a casa y para compensar su felicidad le cuenta un cuento a su hijo donde a pinocho se le queda la nariz atrapada en un paso a nivel mientras se acerca el expreso de las 12 a 189 km/h?.

En fin.. tan sólo advertir que este segundo capítulo lo escribo cansado, cabreado, desilusionado y muerto de sueño cuando el reloj se acerca a la 1 de la madrugada. No se como afectará eso al modo en que cuente las cosas…



El tardó unos segundos en reaccionar..- Jajaja no me extraña.. con lo que soltaste anoche es como si no hubieras cenado nada.. para mi que devolviste hasta el desayuno - al ver que yo seguía callado continuó.. - Si buscas tu ropa la puse a lavar, quedó un poco.. sucia. Si aún no está seca del todo puedes ponerte algo mío, creo que tenemos tallas parecidas -.

- Sinceramente - dije yo, - no se quién eres, no se donde estoy y no recuerdo que pasó anoche… Nunca me ha pasado algo así.. bueno no recordar una noche sí… y quién no jeje, pero despertar en un sitio que no conozco con alguien a quién no recuerdo.. es que no sabría decirte ni en que parte de Barcelona estamos -

- Barcelona? - preguntó él, - estamos en Madrid, cerca de la Plaza del Sol.. en serio no recuerdas como viniste hasta aquí? -

El vértigo se apoderó otra vez de mi y mi cara se volvió un poema. Entonces vi como se empezaba a reír y dijo - Tranquilo hombre jejeje, estamos en Barcelona… Ayer nos conocimos en Salvation, tu ibas con tus amigos y nada, empezamos a charlar.. entonces aún decías frases con sentido y vamos, que me reí un montón contigo. Más tarde te empezaste a encontrar mal.. salimos fuera y soltaste todo en un árbol -.

- Vale, empiezo a recordar -, imágenes borrosas venían a mi cabeza…
- Recuerdo estar hablando contigo.. en las escaleras y luego recuerdo estar sentado junto al árbol sí.. pero no recuerdo más -.

- Tus amigos iban algo borrachos, de hecho yo también.. pero ellos querían llevarte a casa y viéndote como estabas decidí llevarte a la mía ya que vivo cerca de ahí. Pero tranquilo que no ha pasado nada en esta habitación eh? Aunque con el alcohol que llevabas en sangre… ni que hubiéramos querido jejeje. Siento si me tomé muchas confianzas. -

- No, no al contrario! - dije sonriéndole. - Muchas gracias por todo. Ya les vale a mis amigos.. igual que eres un chico simpático y agradable podrías haber sido un maníaco-asesino jijiji, tendré que ponerle otra vela a la diosa fortuna. Por cierto.. supongo que nos presentamos anoche pero.. como te llamas?-

De repente se oyeron unos pasos que se acercaban a la habitación. Se detuvieron delante de la puerta al mismo instante en el que el pomo de la puerta empezó a girar.. pero antes de que abrieran la puerta una chica gritó - Ana! No entres que está con un chico jajaja -. El pomo volvió de un golpe brusco a su posición inicial y los pasos se alejaron, esta vez a un ritmo más rápido.
- Son mis compañeras de piso.. tranquilo jejeje. Me llamo Àlex, yo si recuerdo tu nombre.. y algunas cosillas más que me contaste -.

- Cosas de borrachos.. sin duda - me apresuré a decir. Ahora veía la situación más o menos normalizada y me empecé a fijar en él.. era muy guapo y parecía muy majo, además tenía sentido del humor. Qué opinión se estaría haciendo él de mi?

- Voy a ver como está tu ropa y a hablar con las dos marujas.. que se estarán haciendo su película ya - dijo Àlex mientras se ponía una camiseta.

- Ok, aprovecharé para llamar a casa antes de que mi madre me de por muerto y me desherede -. El soltó una carcajada y se fue de la habitación. Cogí el teléfono y llamé a casa..

- Nde estás?! - dijo mi madre muy alarmada y alterada…De los nervios empezó a hablar antes de apretar el botón de descolgar.
- Tranquila Mamá, estoy bién.. siento no haberte podido llamar antes, te cuento -. Normalmente suelo pensar las trolas y sus variantes antes de soltarlas pero esta vez no había tiempo.. así que me lo inventé sobre la marcha, aunque el arte improvisativo no es lo mío, yo soy frío y calculador.

- Verás, ayer al final nos quedamos en casa de un amigo de la Uni y a las 6 o así me quedé dormido en el sofá y no me quisieron despertar -.
- Pero no has oído mis llamadas y mensajes?! - dijo ella, aún bastante alterada.
- Pues.. supongo que tenía el móvil en silencio.. tampoco pasa nada eh? -
- Sí pasa sí.. que me tenías muy preocupada.. no te cuesta nada llamar… todo bien por eso? -. Para mi madre en cuanto algo se sale de lo planeado significa que ha ido mal.. a su modo de ver, improvisar y desgracia son términos sinónimos.
- Sí, todo bien, tranquila.. -.
- Vendrás a comer? He preparado arroz con verduras aunque con lo nerviosa que me he puesto igual no me ha salido bueno.. -, otra de las características de mi madre.. hacerme sentir culpable de cualquier cosa, se le da muy bien.
- Sí, a las 2 y media o así estaré en casa -. De repente entró Àlex, llevaba una bandeja con dos tazas de café con leche y cruasanes. - Bueno espera, no vendré Mamá, luego te cuento vale? -, mientras Àlex se sentó en la cama.
- Como quieras… pero todo bien seguro? - insistió una vez más.

Le dije que sí y me despedí, luego me senté en la cama junto a Àlex, creo que con mi mirada ya supo como le agradecía ese gesto. – Te pediría que me dieras un pellizco para comprobar que no estoy soñando.. pero con este dolor de cabeza no cabe lugar a dudas jejeje, muchísimas gracias por todo Àlex…. Te puedo invitar a comer a un restaurante? Conozco uno francés muy bueno por aquí cerca.. así te puedo devolver el favor y de paso conoces a mi versión no-etílica -.

- Pues me gustaría comer contigo pero hoy tengo una comida familiar, viene mi prima de León y no puedo librarme.. lo siento. Por cierto, la ropa está seca ya, algo arrugada pero… no me llevo bien con la plancha jejeje. -

- La familia es la familia, pero queda pendiente otro día ok? - mi plan se había ido al garete, me veía comiendo en un mc-auto…

- Claro que si! Y si quieres quedarte a comer con las dos marujas ningún problema eh? Ellas encantadas.. te bombardearán a preguntas eso sí.. – y siguió diciendo – En frente de la habitación tienes el baño por si quieres darte una ducha -

Desayunamos y estuvimos hablando un rato más sobre la accidentada noche, luego cogí mi ropa y entré en el baño. Éste era extrañamente moderno, sobretodo teniendo en cuenta que la parte del piso que había visto parecía de los años 50. Me duché y me puse la arrugada ropa que aún estaba algo húmeda y olía a detergente barato.

Tras salir del baño nos fuimos a la cocina y me presentó a Ana y a Marta, sus compañeras de piso. Dijo que era un amigo suyo y que si me podía quedar a comer con ellas. Yo dije que no.. dos veces.. pero insistieron tanto que al final me quedé. Estuvimos los cuatro hablando en el comedor y a las 2 Àlex se fue a su comida familiar.

Me quedé solo con las dos chicas y nos fuimos a la cocina a preparar algo de comer, yo me senté en un taburete bastante bajo que resultaba más incómodo de lo que ya me pareció a simple vista. Tenía la misma altura que una silla lo que resultaba muy incómodo al no tener respaldo donde apoyar la espalda.

- Así que eres un amigo de Àlex no?- dijo Ana mientras sacaba una bandeja de la nevera.
-Bueno..- dije yo sin poder terminar la frase.
- Si bueno ya conocemos los “amigos” de Àlex jajaja pero hay algo serio entre vosotros? Por que Àlex casi nunca se trae un chico a casa si no hay algo especial.. – me interrumpió Marta mientras rebuscaba en un cajón.
- Entre Àlex y yo no ha pasado nada.. somos sólo amigos – me puse algo nervioso y no paraba de mirar el reloj. Cuando estábamos los cuatro no habían hecho ninguna pregunta acerca de la relación entre Àlex y yo, sin embargo ahora la banal conversación se había convertido en un interrogatorio.
- Pero a ver, tu eres Gay, no?- soltó Ana mientras se apoyaba en la mesa que nos separaba.
- Bueno sí.. más o menos- dije yo sin darle mayor importancia.
- Como que más o menos? Te van las dos cosas entonces? – dijo Ana. Se acercó a mí y se sentó en mis muslos, de cara a mi y mirándome fijamente. Era una chica guapa y muy atractiva. Me puse muy nervioso.. la mañana ya había sido suficientemente surrealista como para tener que aguantar esto.

Ana acercó su cara a pocos centímetros de la mía, me miró a los labios y pasó sus brazos por mi nuca al tiempo que decía.. – Así que si me acerco un poquitín más sentirías algo?-. Fue entonces cuando me besó, yo retiré un poco la cabeza para terminar el beso y me quedé mirandola.

No pude decir nada, me quedé en blanco, helado. Marta miraba de reojo la escena mientras cocinaba, intentando hacer ver que no le importaba lo más mínimo lo que estaba ocurriendo. Sin embargo pude ver como apretó con fuerza la cuchara de madera hasta que su mano se enrojeció.

- Me tengo que ir – dije mientras me levantaba del taburete.
- Pero no seas así.. quédate a comer, me portaré bien jejeje – dijo Ana.
Marta no me miró a la cara en ningún momento, ella seguía con la mirada fija en la olla y apretando cada vez más la cuchara de madera. El rojo de su mano se fue extendiendo por todo su cuerpo, parecía nerviosa y molesta.

- No, lo siento.. gracias por todo, hasta luego - dije yo.

Sin dejar tiempo a que Ana contestara, me di la vuelta y salí de la cocina, cogí mis cosas y me fui del piso . Bajé por las escaleras corriendo y sin mirar atrás, huyendo. En cuanto crucé la puerta del portal me di cuenta de que estaba en camiseta corta en pleno mes de diciembre. Mi chaqueta seguía en ese piso pero ni se me pasó por la cabeza subir a por ella. Cogí el metro y me fui directo a casa.

En cuanto llegué me tumbé en la cama a pensar en todo lo que había pasado.. todo escapaba de mi comprensión. Se habrían reído de mi? Era todo un montaje? Sabía Àlex que Ana se me lanzaría encima? Mientras intentaba hallar respuesta a esas preguntas me quedé dormido…

miércoles 21 de marzo de 2007

Capítulo 1: El despertar

Capítulo 1 – El despertar




Noté que el sol calentaba mi cara, sin embargo mis ojos quedaban a resguardo de la cegadora luz gracias a que los rayos entraban a través de una persiana entreabierta, provocando un efecto de rallas doradas y oscuras en la habitación. En ese momento tomé conciencia de que estaba despierto y tumbado en una cama, aún así, seguí con los ojos cerrados.

Me moví un poco y pude palpar con mi cuerpo el relieve de la manta que me cubría. Parecía una de esas mantas antiguas tejidas a cuadros de grandes dimensiones. Fue entonces cuando supe que esa no era mi cama ni probablemente mi casa, así que con un esfuerzo casi bíblico abrí los ojos. Vi un techo azulado del que colgaba una lámpara blanca, elegida con bastante mal gusto por cierto...

Giré mi cabeza hacia la izquierda y vi una estantería bastante desordenada junto a una mesa repleta de hojas. Las paredes estaban recubiertas de pósteres que en ese momento no podía leer. Mi respiración se aceleró y volví a fijar la mirada en la mal-elegida lámpara de techo. Estaba en una casa desconocida y la cabeza me daba vueltas, posiblemente por el efecto de la resaca.

Intenté recordar la noche.. se que empezó en un bar del Eixample con mis amigos y que continuó en Salvation. Las imágenes eran nítidas y claras, además estaban entrelazadas. Veía esas imágenes como si de un vídeo se tratara. Una vez en Salvation las imágenes iban perdiendo esa nitidez inicial y se distanciaban entre ellas. El clarividente vídeo se convirtió de repente en un desconcertante pase de diapositivas que cada vez tenía menos sentido.

Recordaba estar bailando en un podium, tomar alguna copa más en la barra y a partir de ahí las imágenes se quedaron en blanco, no recordaba absolutamente nada. Respiré hondo y me calmé, posiblemente estaría en casa de alguno de mis amigos ya que se me debió ir la mano con el Vodka.

Quise incorporarme pero no pude moverme, algo me lo impidió. Miré hacia la derecha y vi a un chico tumbado a mi lado con el pelo oscuro. Me quedé helado; los rayos de sol que antes transmitían un calor reconfortante, se convirtieron en llamaradas y me pusieron aún más nervioso. Me deshice de la manta con los pies e intenté sacar el brazo derecho de debajo de aquel desconocido chico. Él estaba tumbado de lado, de espaldas a mi y mi brazo pasaba por debajo de él. Asomé la cabeza y vi que teníamos las manos entrelazadas, sin embargo yo no notaba nada, el brazo se me había quedado totalmente dormido.

El brazo izquierdo pudo al fin liberar a su compañero y me incorporé de inmediato, una sensación de vértigo me recorrió el cuerpo. El brazo derecho colgaba de mi hombro cual salchichón, esa sensación me pone enfermo. Moví un poco el hombro y empecé a notar parte del brazo, la sangre volvió a circular y pronto pude mover los dedos y recuperar la movilidad.

El corazón ya no me latía tan deprisa y el vértigo me abandonó, giré la cabeza y observé al chico. Parecía guapo, aunque no podía verle bien ya que gran parte de la cara la tenía cubierta por el cojín. Era joven, de unos 17 o 18 años y tenía los músculos marcados.

Ese dulce momento de observación se vio truncado por la voz de Rajoy que apareció de repente y sin avisar. Alguien había encendido una radio en la habitación de al lado… la idea de que hubiera alguien más en esa casa me hizo volver de nuevo a la realidad. Me levanté de la cama, estaba en boxers, miré a mi alrededor pero no vi mi ropa. Me repasé con la mirada y no vi signos de sexo desenfrenado.. igual no había pasado nada con ese chico? No sabía si alegrarme o no. Luego me di cuenta de que Rajoy no era Rajoy.. sino un imitador de “Minoria Absoluta”, un programa de radio.

Entonces vi mi cartera, el móvil y las llaves en la estantería sumida en el caos. Tenía 4 mensajes y 10 llamadas perdidas, la mayoría eran de mi casa… me di cuenta de que eran las 12 y media y no había dado signos de vida. Tal y como es mi madre seguramente ya habría carteles con mi foto en hospitales, comisarías y cabinas telefónicas.

Los mensajes eran de dos de los amigos con los que salí ayer, pero no me dio tiempo a leerlos.
-Buenos días..- dijo el chico desde mis espaldas. Me quedé inmóvil un par de segundos y me di la vuelta, no sabía como mirarle.. ni que decirle. -Has dormido bien?- preguntó él.

En ese momento no sabía que contestar.. así que solté la frase más simple y primitiva que he dicho en toda mi vida… -Tengo hambre-.


Si el capítulo 1 tiene buena acogida se escribirá un segundo capítulo.. y si no también! que esto lo escribo para mi propio gozo ^^